¿Campañitas contra la pornografía infantil? NO, GRACIAS

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Una amiga me ha dicho, más bien me ha espetado, que bien que tengo tiempo para escribir sobre el Chrome OS de los… – palabras textuales-, pero no para dedicar unas cuantas líneas contra la pornografía infantil. Bueno, dejando a un lado que escribo sobre lo que me sale del… alma, me gustaría explicar por qué no me sale del… alma escribir sobre la pornografía infantil. Y así, de paso, a lo mejor consigo que reflexione alguien al respecto – nunca hay que perder la esperanza-.

Voy a ser claro. ¿Está preparado? Vamos allá. La culpa es vuestra, panda de hipócritas. Sí, sí, te lo digo a ti, y a ti, y a ti, a todos y cada uno de los que, una vez al año, os dais golpes de pecho con la campañita de marras… Ah, ¿Que os jode?, pues espera, que aún hay más.

Don Luis Solana escribía el otro día una entrada sobre las, según él, posibles soluciones para el conflicto somalí y afgano. No voy a entrar en si las soluciones que daba eran lógicas o no – eso se lo puse a él en los comentarios, que para eso están-, pero, en el caso afgano, tengo muy claro cómo solucionarlo: destruyendo las plantaciones de opio. Es más, es que no creo que nadie con dos dedos de frente y argumentos sea capaz de llevarme la contraria. Y teniendo esto en cuenta, la pregunta que se impone es ¿Cómo es posible que un país plagado de fuerzas internacionales sigue exportando el 83%, sí, sí, niñas y niños, el 83% de toda la heroína que se vende por las esquinas de medio mundo? Si son capaces de contestar esta pregunta también serán capaces de razonar por qué no se destruyen las plantaciones y se acaba con el conflicto.

Y ustedes dirán, ¿Qué coño tiene que ver el conflicto afgano con la pornografía infantil? Como bien decía Hannibal lecter, parafraseando a Marco Aurelio, primeros principios, simplicidad. De cada cosa pregúntense qué es en si misma, cuál es su naturaleza. En el caso afgano la naturaleza del conflicto viene dada por las luchas intestinas entre los jefes tribales, a los que se les ha dado el pomposo nombre de señores de la guerra – hay que vender periódicos-, por el control del tráfico de opio. Si se quiere acabar con dichas luchas la solución es quitar el opio de la ecuación. Y si no se hace es porque a alguien no le interesa.

Ayer mismo un senador patrio, Luis Salvador, decía en el Twitter que en la Internacional Socialista (#IS) se estaba hablando de desarme nuclear. La cuestión es, ¿Qué destroza más vidas de niños, el armamento nuclear o la pornografía infantil? ¿Sería difícil que los gobiernos, los partidos políticos, los socialistas que ahora están reunidos ¿arreglando el mundo (#IS)? se pongan de acuerdo para conseguir que, en aquellos países que carecen de legislación al respecto, la creen y se persiga a las empresas que prestan sus servidores para alojar páginas de pornografía infantil? No, no lo sería. La cuestión es por qué no se hace. Pues porque, al igual que en el caso afgano, hablamos de una industria que mueve miles de millones de €uros al año y que forma parte de industrias más grandes – es posible que usted tenga una cuenta en un banco que invierte en esa empresa que presta ese servidor donde se aloja esa página. Téngalo en cuenta-.

El otro día veía un programa en Antena 3 contra la prostitución infantil. Salían imágenes de Vietnam, Camboya, Laos y Tailandia. Siempre queda bien darse golpes de pecho, asqueado, echado en el sofá, mientras se bebe una birrita. Se veía pobreza. El turismo sexual mueve miles de millones de €uros al año, en el caso de Tailandia su turismo se basa, en un 72%, en la industria del sexo. De ese 72%, más del 60%, es turismo sexual pedófilo. No hace tanto, se discutía sobre la base de eliminar el trabajo infantil mediante una moratoria internacional. La excusa para no hacerlo fue que esos niños que se desloman en fábricas de ladrillos, revolviendo en la basura, vendiendo su cuerpo, eran el único sustento de sus familias – hipócritas-.

Discutimos mucho sobre si se debe o no se debe permitir, e incluso regular, el ejercicio de la prostitución en nuestro país. La realidad es que miles de mujeres son engañadas, secuestradas, maltratadas y prostituidas por mafias que las mueven como a ganado desde África y Europa del Este hacia nuestro país, y de aquí dan el salto hacia Estados Unidos, vendidas como si fueran carne de hamburguesa, para terminar su vida útil en Méjico. Ah, ¿Que no lo sabía? ¡No me cuente milongas! El negocio de la prostitución en nuestro país mueve miles de millones de €uros al año – en Navas del Rey, Madrid, hay una prostituta por cada 25 habitantes. El alcalde, del PP, tiene en propiedad prostíbulos-. ¿Cómo vamos a regular algo que pondría en peligro una industria tan floreciente y de la que viven dignos empresarios, decentes proxenetas y políticos de altura? Pues traslade eso a nivel mundial, amigo hipócrita.

¿Queréis acabar con la pornografía infantil? Por mi de acuerdo. Pero no me vengáis con campañas de concienciación, exigid que se cree una normativa internacional al respecto, que se persiga a las empresas que prestan sus servidores para alojar esas páginas, que se elimine de la ecuación a los niños – que es lo único que importa en todo esto, no que os hagáis eco en vuestro blog de la campañita para conseguir visitas, que os digan lo buenos que sois y calmar vuestras conciencias de bienintencionados samaritanos-, que se persiga la explotación laboral de los mismos, que se trinque el dinero que mueve la prostitución dentro y fuera de nuestro país. Haced algo de provecho, pero no me vengáis con campañitas, panda de hipócritas.

Iba a terminar poniendo una lista de páginas, algunas llevan ahí desde que internet es internet, que cualquiera puede encontrar poniendo preteen sex o simplemente preteen en cualquier buscador de imágenes – quítele el safesearch, hipócrita-, pero es que eso ya lo podéis hacer vosotros, concienciados ciudadados, blogeros de postin, y ahorrarme el mal trago a mi. Concienciaos de verdad, en vez de tocarme los…

Y si no os gusta que os lo diga, puerta.

Tele MACO

Un artículo, un vídeo

Y cuidadito, hipócritas, porque de la hipocresía a la mogigatería va un paso. Estos niños se están divirtiendo, y tienen derecho a hacerlo, y a colgar sus vídeos en el Youtube si les da la gana. Tu mente es la sucia, no la de ellos y no tienen por qué sufrirte

Buenas noches, y buena suerte…

Ôo-~

La foto que ve al principio del artículo es de Yourevolution. ¿Le gusta? ¡Pues dígaselo, coñe, dígaselo!

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Hay 8 comentarios Siga los comentarios por RSS


  1. Calpurnia

    Mira que eres cabronazo.

    24 Nov, 2009 a las 12:57 pm


  2. Santi Benítez

    jajajajajaja @Doña Calpurnia, ¿Pero tengo razón o no la tengo?

    Ôo-~

    24 Nov, 2009 a las 1:04 pm


  3. ¿Campañitas contra la pornografía infantil? NO, GRACIAS

    [...] ¿Campañitas contra la pornografía infantil? NO, GRACIAS [...]

    24 Nov, 2009 a las 1:26 pm


  4. Calpurnia

    Vale, tienes razón, pero eres un cabronazo.

    24 Nov, 2009 a las 1:29 pm


  5. David

    De lo claro que lo has expuesto me has dejado sin palabras. Es curioso lo tranquilos que nos quedamos con una fiesta de la banderita, una limosna, o una firmita, pero cuando tenemos la posibilidad de hacer algo no hacemos nada por remediar el problema. Estupendo post.

    24 Nov, 2009 a las 2:05 pm


  6. Enrique Castro

    La idea de la campaña era bienintencionada (me refiero a la blogocosa) a Nacho de la Fuente ya le han acusado de eso que dices…pero conozco a Nacho en persona y puedo asegurarte de que no le va aquello de los enlaces.

    En cuanto a las medidas que propones, si, creo que tienes razón.

    Un saludo

    25 Nov, 2009 a las 1:09 am


  7. merce

    Discrepo en que las campañas no sirven de nada. Sirven para concienciar sobre lacras sociales como la pornografía infantil. La hipocresía existirá siempre, por desgracia, y en todas partes. Cada cual es libre de escribir en su blog de lo quiera, faltaría más. Yo jamás escribo pensando en las visitas o el tráfico que recibirá mi blog, y menos todavía si escribo sobre algo que me repugna como la pornografía infantil o la violencia machista, por poner dos ejemplos. No cambiaremos el mundo con las blogocampañas pero tampoco molestamos a nadie…o a casi nadie.

    25 Nov, 2009 a las 1:21 am


  8. Santi Benítez

    @Don Enrique Castro, @Doña merce, yo no dudo de lo bienintencionado de la campañita, de lo que dudo es de su efectividad, porque, siento mucho decirlo, pero no creo que logre concienciar al consumidor de pornografía infantil, y mucho menos a quien se lucra con ella.

    Y es cierto @Don Enrique Castro, tengo mis sospechas sobre las razones de quien se da golpes de pecho una vez al año con la campañita de marras. Y no, @Doña merce, no creo que campañitas como esta cambien el mundo. Bajo mi punto de vista sólo sirven para que a los blogueros nos tomen por el pito del sereno que se hace eco de campañitas chupiguais que no van a ninguna parte.

    Sólo por curiosidad, ¿Alguno de ustedes ha oído que se haya hablado de pornografía infantil y soluciones a la misma en la Internacional Socialista, o en la última reunión del G8, o en la última de la OPEP, o en la última reunión de ministros del interior de la UE? Ya… yo tampoco.

    Ôo-~

    25 Nov, 2009 a las 2:57 am

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